Magia blanca

Limpia y Carga Amuletos, Velas y Herramientas

Por lo general, a medida que recolectas herramientas para usar en tus rituales, deberás consagrarlas. Para muchas brujas modernas, esta parte del ritual es tan importante como mantener tus objetos limpios y tus amuletos cargados. En este artículo veremos cómo consagrar nuestras herramientas  ¿Qué es la consagración y cómo se hace?

Muchos practicantes usan el proceso de consagración de herramientas de brujería u otros objetos antes de usarlos en hechizos y conjuros. La consagración es otra palabra para “bendición” o el acto de impartir energía en un objeto. Hay muchas teorías sobre la consagración que han sido ampliamente aceptadas a lo largo de la historia y en el mundo moderno. Una creencia es que la consagración aporta a la herramienta u objeto la energía e incluso el espíritu de la persona que realiza la consagración. Para entender completamente lo que esto significa, debemos recordar que en todo momento en nuestras vidas, hay una corriente de energía que nos rodea. La mayoría de las herramientas rituales están destinadas a dirigir esta energía y no pueden hacer esto de manera efectiva a menos que sean despojadas de sus energías mundanas y se recarguen con la energía purificada e intención del hechicero/a.

El uso de la consagración, aunque crece en la práctica, sin embargo no es universal ni obligatorio. Muchas tradiciones de brujería no emplean la consagración en sus rituales, y esto es normal. Algunos practicantes evitan consagrar sus herramientas porque no sienten que lo necesiten. Desde su punto de vista, su energía pasa a sus herramientas sin un acto ritual, y de hecho, ciertos movimientos de consagración interrumpirían su flujo de energía natural. Este es un punto interesante: la diferencia entre dirigir energía consciente e inconscientemente. En resumen, si una bruja o hechicero siente que consagrar sus herramientas u objetos rituales es necesario, entonces lo es. Esto puede ser así para algunos rituales o herramientas, pero no para otras. Puedes consagrar tus materiales o no, depende enteramente de ti.

La Brujería y sus Herramientas

Este concepto de consagrar nuestras herramientas y elementos de trabajo es relativamente nuevo en lo que respecta a la brujería. Recuerda que la herramienta en sí misma no tiene poder alguno. La herramienta es simplemente un objeto, un apoyo. Todas las herramientas que realmente necesitas son con las que naciste.

Aún así, es posible que desees elegir cuidadosamente y personalizar tus objetos y elementos de trabajo. Las herramientas de las brujas son objetos muy personales. Comprender tus herramientas y cómo usarlas correctamente es uno de los aspectos más importantes de la magia.

Una buena forma de elegir herramientas es esperar a que algo te llame. Siempre puedes comenzar usando tu dedo como varita o athame, debería funcionar igual de bien e incluso mejor que cualquier herramienta costosa. Si alguien insiste en que debes usar una herramienta específica para tus rituales, es probable que quiera venderte esa herramienta.

La brujería era originalmente practicada por los habitantes del campo. Estas eran personas que no tenían tiempo ni dinero para comprar herramientas especiales para sus conjuros. El cuchillo con el que solían comer era el mismo cuchillo que usaban para el ritual. Ellos comprendían que no es la herramienta la que contiene el poder, sino la bruja.

También es importante saber que las herramientas te ayudarán a entrar en la mentalidad del ritual. Las herramientas simbólicas, con significados especiales para ti, serán muy útiles para tus prácticas mágicas. Por eso muchas brujas deciden crear sus propias herramientas. Por ejemplo, podrías hacer tu varita con la rama de un árbol.

Si solo compras un cuchillo y lo usas como herramienta, no estás poniendo la energía de tu creación en la herramienta. Aquí es donde entra la consagración.

¿Por Qué Debo Consagrar Mis Herramientas?

Al consagrar la herramienta, estás enfocando la energía hacia y a través de la herramienta. También, por ejemplo, podrías decidir si quieres tallar o dibujar símbolos en el mango. Esto te permite dedicar tiempo a trabajar en la herramienta y enfocar tu energía en ella.

Cuando realizas la consagración en una herramienta, la dedicas al servicio y adoración de una deidad. Estás preparando mental y emocionalmente a este objeto para usarlo en un ritual.

Trata a tus herramientas con cuidado y respeto. Tus pertenencias reflejan tu conducta. Clic para tuitear

Ritual de Consagración de Herramientas

La consagración es un proceso simple, pero debería llevar tiempo. El objetivo es conectarse con la herramienta y enfocar la energía en ella. Esto no es algo que deba apresurarse.

Si tienes varias herramientas que vas a consagrar, vas a pasar menos tiempo con cada una de ellas, que si solo tienes una herramienta. Además, al trabajar con cada herramienta en una consagración individual, obtienes práctica proyectando tu Círculo y trabajando en tu ritual.

Entonces, para consagrar una herramienta, comienza por hacer tu Círculo de protección. Llama a los Cuatro Elementos e invoca a los dioses de tu preferencia.

Una vez que hayas establecido tu espacio sagrado, necesitarás agua, sal, carbón e incienso para la consagración. La idea es que consagres la herramienta con los cuatro Elementos.

El agua es el elemento Agua, la sal es la Tierra, el carbón es el Fuego y el incienso es el Aire. Tú provees el Espíritu.

Preparación del Ritual

Para prepararte, agrega sal al agua, enciende el carbón y agrega el incienso al carbón una vez que esté encendido.

Por lo general, esto se hace de alguna manera ritual. Por ejemplo, usaré mi Athame o cuchilla como una pala para poner la sal en el agua. Lo hago tres veces, luego remojo la sal en el agua.

Clava la cuchilla en el agua y enfoca tu energía a través de la cuchilla hacia el agua.

Mientras haces esto, visualiza una luz azul o blanca que ingresa al agua desde tu brazo, pasando por la herramienta. Imagina cómo aumenta su intensidad. Haz que el agua brille con la energía, luego di:

“Criatura de Agua y Tierra, esta carga te doy.
No hay mal en tu viva presencia,
No en consonancia conmigo.
Por los poderes del Aire, Fuego, Tierra y Agua,
Que así sea!”

Dibuja un pentagrama en el agua con la cuchilla. Sopla un poco de aire en el carbón y deja que se encienda hasta que se ponga rojo.

Agrega más incienso al carbón vivo, enfoca tu energía en el incienso y el carbón como lo has hecho con el agua y la sal, y di:

“Criatura de Fuego y Aire, esta carga te doy.
No hay mal en tu viva presencia,
No en consonancia conmigo.
Por los poderes del Aire, Fuego, Tierra y Agua,
Que así sea!”

De nuevo, dibuja un pentagrama, esta vez en el aire sobre el incienso ardiendo, con la punta de la cuchilla en posición vertical y apuntando hacia el carbón.

A medida que cargas cada uno de estos objetos, concéntrate en expulsar cualquier energía negativa o no deseada del agua o incienso. Estás consagrando los símbolos de cada uno de los cuatro Elementos.

El dibujo del pentagrama es un sello para mantener la energía que has agregado y las influencias no deseadas. El agua salada, el carbón y el incienso ahora están consagrados y listos para usar en el ritual.

El conjuro puede ser modificado a tu antojo. Recuerda, no son las palabras las que son importantes, sino la intención, el pensamiento y la voluntad detrás de ellas.

Consagrando la Herramienta

Toma la herramienta, cualquiera que sea, y sosténla en tus manos. Pasa un tiempo sintiendo la herramienta, aprendiendo su forma y peso con tus manos.

Esta herramienta va a ser algo que usarás en todos tus hechizos. Debes conocerla íntimamente.

Sosténla, tócalo, acaríciala, lo que sea necesario para que conozcas bien la herramienta. Aprende y conoce cada curva, borde y esquina de la herramienta.

Esta parte de la consagración puede tomar 30 minutos o más.

Después de que te hayas conectado con la herramienta, la hayas conocido como individuo, continúa sosteniendo la herramienta y medita sobre cómo la usarás. Visualízate usando la herramienta en tus rituales. Practica los movimientos mientras sostienes la herramienta. Siente cómo la herramienta responde.

Deja que la herramienta te diga si los movimientos son correctos o no. Escucha con todos tus sentidos a la herramienta. La herramienta debe convertirse en una extensión de tu cuerpo. Sostenerla debe ser tan natural como señalar con un dedo. Este proceso también tomará un tiempo. No te apresures.

Ahora que has hecho de la herramienta una parte de ti mismo, es hora de presentarla a los cuatro Elementos. Para esto, la untaremos con los Elementos. Las herramientas pequeñas pueden sumergirse en la sal y el agua, las herramientas más grandes, como un bastón o una espada, se pueden limpiar, o gotearles la sal y el agua.

Esta es una limpieza ritual, y debe pensarse como tal. Estás limpiando mágica y ritualmente la herramienta con sal y agua. Sé gentil, pero concienzudo. También asegúrate de secar completamente la herramienta después, especialmente los objetos de madera o metal.

Puedes cantar una rima una y otra vez si quieres, y si te ayuda a mantener el propósito en mente. Después de secar la herramienta, ahora pásala por el humo del incienso. Probablemente necesites agregar más incienso al carbón.

Mira cómo el humo se enrosca alrededor de la herramienta y la acaricia. Como antes, ten en cuenta que está limpiando y protegiendo la herramienta con Fuego y Aire. Continúa sosteniendo la herramienta en el humo hasta que estés convencido de que ha sido completamente limpiada y protegida. Confía en ti mismo para saber.

Puedes dedicar la herramienta a un Dios o Diosa específico después de haberla presentado a los Elementos. También puedes simplemente decir “Los Dioses”, si no tienes elegidas Deidades específicas.

Simplemente sujeta la herramienta como una ofrenda y diles que has consagrado esta herramienta en Su servicio. De nuevo, escucha con todos tus sentidos, y sabrás si desean que sepas algo. Después de consagrar la herramienta, puedes agradecer a los Dioses.

Agradece también a los Cuatro Elementos y cierra tu círculo. Ya has consagrado tu herramienta. Probablemente necesites comer o beber algo. Este ritual te fatigará, si lo has hecho correctamente.

Limpieza Espiritual de Objetos y Herramientas

Limpiar espiritualmente un objeto es exactamente lo que implica la palabra: lo estás limpiando. La diferencia es que no lo estás limpiando en un nivel físico (aunque ciertamente puedes hacerlo primero). Lo que intentas hacer es puridicar el objeto en un nivel espiritual, en un nivel de energía.

La limpieza disocia elementos con sus vibraciones pasadas. Cuando estuvieron en una fábrica o una tienda, las personas lo han tocado, transportado, puesto en un estante en donde han recogido polvo, junto con distintas energías. Lo que buscamos es sintonizar el objeto con nuestras propias energías o unas que conduzcan a nuestros objetivos.

Hay varias formas de limpiar un objeto:

  • Quema un incienso limpiador como salvia o palo santo y pasa el objeto por el humo.
  • Entierra el objeto en la tierra por un tiempo, o en un tazón de sal o harina de maíz.
  • Remoja en agua salada, o espolvorea con agua salada.
  • Sostenlo por un tiempo bajo el chorro de agua.
  • Agítalo sobre la llama de una vela, o ponlo en el fuego.
  • Elimina la negatividad barriendo con una escoba consgrada.

Es una buena práctica limpiar espiritualmente las cosas nuevas antes de usarlas con fines rituales, o limpiar de vez en cuando nuestras cosas como joyas, cristales, herramientas de altar, especialmente si se han usado mucho, o no se han usado durante un tiempo.

Cargando Objetos con Energía

Cargar algo es transmitirle nuestra energía. Podrías imbuir el objeto con energía positiva o cargarlo para que sus energías estén alineadas con algún propósito específico. Por ejemplo, en la magia con velas, puedes cargar la vela para alinearla con el propósito del hechizo.

Esta carga energética requiere generar un poco de energía y dirigirla hacia el objeto. Una vez más, el método que elijas puede depender en gran medida de tus preferencias o del elemento que estás cargando. Veamos algunos ejemplos:

  • Frota las velas con aceite repetidamente.
  • Baila, canta, medita, etc. para aumentar tu energía y luego vierte esa energía en el objeto con una visualización poderosa.
  • Coloca el objeto bajo el sol todo el día para cargarlo con la energía del sol.
  • Pon el objeto bajo la luna llena toda la noche para cargarlo con poder lunar.
  • Coloque el objeto sobre un cristal energético por un día o unos días para que absorba su energía.

Al igual que la consagración, la carga no siempre es necesaria. Por ejemplo, no cargaría todas mis joyas solo porque las llevo puestas; puedes simplemente limpiarlas. Si utilizo principalmente una pieza para cierto hechizo o ritual, la limpiaría y la consagraría. Si quisiera usarla como amuleto o talismán, la cargaría.

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